martes, 4 de abril de 2017

I Guerra Mundial.- El gas

Una de las imágenes típicas de la guerra es la de los soldados con una mascara de gas, y eso es debido a que una de las armas que usaron los ejércitos fue el uso de las armas químicas, que mas bien era un elemento psicológico que otra cosa como ya veremos durante el desarrollo de esta entrega sobre la Gran Guerra.

El gas

El uso del gas estaba, antes de empezar a meternos en harina, estaba prohibido por la Convención de Ginebra, y es que el gas no era algo que se descubriese su uso militar en esta guerra, sino que ya hay registros en la historia desde la época helena, con el uso de gas sulfuroso. También hay registros de intentos de usar este arma en la Guerra de Secesión americana.


El primer uso de gas durante la guerra fue hecho al contrario de lo que la gente piensa, fueron los franceses, usando gases lacrimogenos en las batallas, asi como gases paralizantes no letales. A esto los alemanes en Neuve Chapelle lanzaron obuses con agentes irritantes pero no surtieron efectos debido a la poca cantidad usada.

Soldados alemanes apareciendo entre una nube de gas

Y aunque el mas conocido uso de gas a gran escala es el que se dio por los alemanes en Ypres, el primer intento no fue en territorio belga, sino el 31 de enero de 1915 en las orillas del río Rawka, cerca de Varsovia, durante la Batalla de Bolimov. Los alemanes lanzan 18.000 obuses con bromuro de xililo, conocido como T-Stoff. El problema es que el gas estaba liquido, y no surtio efecto porque debido a las bajas temperaturas el gas se congelo y no hizo efecto.


El primer gas que se uso ya con fines totalmente bélicos, es decir, para causas bajas en el enemigo fue el cloro. Fabricado por la quimiquera IG Farben, lo producía como un subproducto de la fabricación de tintes. Este exceso llamo la atencion de Fritz Haber, que era científico en el Wilhelm Institute de Quimica de Berlin y que empezó a desarrollar un método para descargar el gas en las trincheras. Así pues, llegamos a que el 22 de Abril de 1915, el ejercito aleman contaba con 160 toneladas de cloro listas para ser usadas. Se lanzaron sobre Ypres, Bélgica, unos 5.730 cilindros de este gas, aunque se quería lanzar a primera hora de la mañana, no había ninguna brisa y se desaconsejo, sin embargo a las 17:00 la brisa vespertina del este propicio su lanzamiento. La nube de color verde grisaceo hizo que las tropas coloniales francesas abandonaran los casi 7 Kilómetros de trincheras, y aunque las posiciones estaban vacías, los alemanes por miedo a que pudieran envenenarse no ocuparon las posiciones enemigas, lo que permitió el rearupamiento de ingleses y canadienses, en lo que se conoce como la segunda batalla de Ypres.


Aun asi el cloro no gustaba a los alemanes, su color y olor lo hacían fácilmente detectable, era soluble al agua, por lo que las mascarillas en un principio eran muy simples, solo con mojarlas en agua valía, y se necesitaba una gran concentración para producir efectos letales, aun asi durante un tiempo fue una buena arma psicológica para los alemanes.

Alemanes lanzando gas

Los británicos tal como es típico de ellos se quejaron por el uso del gas aunque rápidamente iniciaron la investigacion de su uso en el campo de batalla. El teniente general Ferguson dijo acerca del gas: "Es una forma cobarde de hacer la guerra que ni yo ni ningún soldado inglés aprobamos. No podemos ganar esta guerra a menos que matemos o incapacitemos a mas enemigos que ellos con nosotros, y si esto sólo se puede conseguir copiando al enemigo en su elección de armas, no debemos rehusar hacerlo." Muy típica esta doble moral inglesa en el campo de batalla. No solo rehusaban el ataque de gas sino que fueron los que mas ataques hicieron, no desaprovecharon cada viento de poniente, que les favorecía en ningún momento. El primer uso británico del gas fue en la batalla de Loos, el 25 de septiembre de 1915, el agente Estrella Roja, que era cloro, fue lanzado en 5.500 cilindros para sumar 150 toneladas. Sin embargo el primer ataque resulto infructuoso, el gas quedo flotando en tierra de nadie.


Los franceses por su parte no tardaron en usar el fosgeno, obra de Victor Grignard en 1915, y que los alemanes no tardaron en copiar la idea al usarlo mezclado con el cloro. El fosgeno era muy letal, y tenia la particularidad de que sus síntomas no se manifestaban hasta 24 horas después. Esto hizo que no tardase en usar este gas en solitario, ya que era mas difícil de detectar, aunque era mas denso que el aire, por lo que nunca sustituyo al cloro de manera definitiva ya que cuando se mezclaban, el cloro ayudaba a su expansión. A esta mezcla los aliados la llamaban estrella blanca

Proyectiles alemanes con colores que dependía del tipo de gas que contuvieran

Ypres parecía la ciudad condenada a experimentar los ataques de gas, fue allí durante la tercera batalla que aconteció en su suelo, donde los alemanes usaron el gas mostaza, conocido por los británicos como Hun Stuff. Las características del gas mostaza eran no ser mortales salvo en grandes cantidades, pero buscaban mas que nada incapacitar al enemigo. Usado en el frente occidental, el sistema de trincheras era el perfecto para lanzarlo, aunque por los efectos que tenia era mas bien para despejar trincheras mas que para apoyar el ataque de infantería, ya que creaba vesículas. Y también fue usado por los británicos en Gaza.

Americanos fabricando gas

Hablar del gas Mostaza es hablar del gas mas dañino a pesar de no ser el mas usado. Aunque su mortandad solo fue del 2%, y la mayoría de ellas por infecciones secundarias, si era el mas peligroso y el que mas terror causaba, ya que para que tuviera efectos no hacia falta que fuera inhalado, su mera exposición, mínima, no hacia falta mucho, ya era suficiente para provocar ampollas, su exposición total podía quemar tejidos hasta el hueso, y especialmente peligroso era con los tejidos blandos de cara y genitales. Los parpados solían inflamarse, quedando la victima ciega. Su exposición provocaba la aparición de manchas rojas que a las 24 horas se trasformaban en ampollas, asi como dolores de cabeza, fiebres, pulso elevado y neumonias.

Un herido por gas mostaza

Para lanzar el gas se uso en un principio cilindros que liberarían el gas hacia las trincheras, pero debían hacer unas condiciones atmosféricas favorables para que el gas no se volviera contra los que lo usaban, como paso en Loos a los británicos. El problema de los cilindros era que había que trasladarlos hasta las trincheras con sumo cuidado para que ninguno de abriera y pudiera alertar a los enemigos. Cuando se invento el proyectil de gas, el gas dejo de un lado su gran dependencia del viento, y causo ciertos estragos porque eran propensos a ser confundidos con proyectiles no explotados, y que daba tiempo al gas a hacer su trabajo, como era el fosgeno, incoloro e inoloro.


Los que lanzaban el gas eran siempre los artilleros en colaboración con ingenieros, ya que se necesitaba muchos cilindros para hacer una cantidad de gas que fuera tan grande para hacer daño a los enemigos. Esto se soluciono en parte con el uso de un mortero especial que podía lanzar varios cilindros a la vez, y que fue inventado por el ingles W.H. Livens en 1917 y que permitía un lanzamiento mas rápido de los cilindros y que tenia un alcance de hasta 1.900 metros.


Ningún ejercito estaba preparado para el uso del gas, prueba de ello es la improvisación de mascarillas durante la guerra, aunque estas fueron evolucionando cada vez de manera mas eficaz. En la segunda batalla de Ypres, solo distribuyeron mascarillas a los ingenieros que estarían distribuyendo el gas, mientras que entre las tropas canadienses, la mascarilla fue algo tremendamente curioso, un oficial medico que rápidamente identifico el gas recomendó a las tropas que orinasen sobre un trozo de tela, se taparan boca y nariz con el, la teoría es que el ácido úrico cristaliza al cloro, lo malo es que producía amoniaco como residuo que es también bastante peligroso, aunque no como el cloro.


De lo rudimentario de una tela orinada a los primeros intentos de protección, que consistían en una almohadilla, impregnada con productos químicos y unas gafas de protectoras. Así se buscaba proteger nariz boca y ojos.No tardo en llegar el casco antigas, que era una bolsa adherida al casco. Básicamente era eso, en la bolsa llevaba productos para neutralizar el gas, pero tenia el problema de que si llovía el producto caía sobre los ojos del soldado, y las gafas, de talco, se empañabas. Ademas la bolsa era incomoda en batalla, ya que estaba enrollada sobre la cabeza, y cuando se daba la alarma, se desenrollaba y apretaba al cuello.


Mas tarde llegaron los respiradores, tan simples como una mascara con boquilla conectada a una caja que hacia de filtro. Los habia de dos modelos, la que conectaba la mascara con un pequeño filtro en forma de caja, que contenia productos neutralizadores y hacia de filtro. Su desventaja era que habia qe cargar con la caja a la espalda, y era voluminosa. Su mayor desventaja era no incorporar tambien gafas de proteccion.. Segun el tamaño de la caja, los britancos la lamaban se llamaban Large Box Respirator o Harrinson´s Tower  que se distribuyo entre los de artilleria pero la infanteria recibio la Small Box Respirator, cuya ventaja era que tenia proteccion ocula incorporada y que la caja de filtrado podia llevarse al cuello. Su diseño era tan simple que fue copiado rapidamente por todos los ejercitos. El Small box respirator llego a ser la posesion mas valiosa de un soldado, tanto es asi que en la Ofensiva de primavera de 1918, los soldados britanicos al retirarse dejaron olvidadas muchas cosas, pero no el Small box respirator



También hubo mascarillas antiguas para animales de época, como caballos. Otra cosa curiosa es que los regimientos escoces de las Highlands de la guerra luchaban con el kilt puesto, y dejaba partes de la pierna al aire, por lo que era peligroso porque se dejaban partes de piel expuestas. ¿Solución? ponerse medias de mujer. Otra anécdota fue la de como se portaban la gente a los gases, por ejemplo los canadienses corrían a atravesar el gas y asi evitar sus efectos, mientras que los franceses se quedaban en su posición, recibían el gas, y luego ya huían, lo que entonces provocaba mayor numero de bajas al estar mas tiempo expuesto al gas.



Otro de los métodos de lucha contra el gas, fueron muy poco efectivos como el sistema de ventiladores, unos 100.000 puestos por los británicos en el frente, o su idea de usar traje con escafandra con gente bombeando aire desde una distancia de 30 metros, o quemas carbón omoissanita, que teóricamente su combustión neutralizaría el gas. Aun asi como siempre la mejor arma es la prevención, la rutina de hacer que el soldado se colocara la mascara todos lo días antes de empezar el combate, mas el sistema de alerta, como el uso de campanas o el de bocinas de aire comprimido para la artillería, provocaron que el gas no tuviera tanta incidencia como podría esperarse
Traje con escafandra

A pesar del uso del gas, no fue tan determinante en la guerra como nos pudiera parecer, ya que solo causaron un 3% de las bajas que hubo en la guerra, un 2% de las incapacidades permanentes y el 70% se recuperaba en seis semanas, y es que el uso del gas fue mas algo psicológico que otra cosa, pero era uno de los grandes miedos de los soldados llegando a causar traumas psicológicos que duraron hasta después de la guerra. Aun asi, los que tenían la desgracia de morir por gas no lo hacían de manera rápida, pulso acelerado, nauseas, vomito amarillo de hasta dos litros, y espasmos cada hora asi durante dos días era la muerte pos fosgeno.

Cuadro de bajas en la contienda por gas

Al hablar de bajas hay que pensar que cada vez que se ven los números hay que pensar en largo plazo, muchas de ellas morirían en los siguientes años por infecciones pulmonares, y otras se acabarían suicidando debido a las secuelas psicológicas. Otro dato es que los afectados quedaban totalmente arruinados físicamente, de las tropas canadienses que participaron en Ypres, el 60% fue repatriado, y tres años después muchos seguían incapacitados. Ademas muchas victimas del cloro presentaban tejido cicatrizante en el pulmón, el caldo de cultivo ideal para la tuberculosis.


Otra consecuencia y la mas conocida era la ceguera, especialmente provocadas por el gas lacrimogeno y el mostaza, y una de las imágenes típicas de la contienda que hoy en dia mas vemos era la largas filas de soldados con los ojos vendados con una mano apoyada en el hombro de un compañero mientras eran guiados a la enfermería por un compañero vidente, y asi lo retrato John Singer en su cuadro Gassed, donde retrata a soldados en la enfermería de Le Bac-du-Sud cerca de Arras en 1918.


Los médicos y enfermeras que trataban a los afectados veían con impotencia como muchas veces no podían hacer nada por paliar los terribles dolores de los heridos u observar con impotencia como no podían dar cuidados paliativos a moribundos, asi un testimonio de una enfermera deja constancia del caso: "No se les puede vendar ni tocar. Los cubrimos con una tienda apoyando hojas. Las quemaduras por gas deben de ser atroces, porque los demás casos no suelen quejarse, incluso con las peores heridas, pero los casos de gas superan invariablemente su capacidad de resistencia y no pueden evitar gritar."


En el caso del gas mostaza era mas terrible aun: Caso cuatro. 39 años de edad. Gaseado el 29 de julio de 1917. Admitido en el hospital de campaña el mismo día. Muerte unos diez días después. Pigmentación pardusca presente en grandes áreas del cuerpo. Un anillo blanco de piel en el lugar donde estaba el reloj de pulsera. Marcadas quemaduras superficiales en cara y escrotoLaringe muy congestionada. Toda la tráquea cubierta de una membrana amarilla. Bronquios contienen abundante gas. Pulmones muy voluminosos. Pulmón derecho muestra gran colapso en la base. Hígado congestionado y graso. Estómago muestra numerosas hemorragias submucosas. Sustancia cerebral excesivamente húmeda y muy congestionada.


El fin de la guerra trajo consigo otra consecuencia que no estaba muy pensada en un principio, y es que las secuelas de problemas psicológicos y respiratorios de las victimas estaban los proyectiles que no llegaron a explotar ni soltar el gas, y que eran un peligro para los trabajos de obras de reconstrucción. Aunque en un principio la solución fue o detonar o lanzar al mar los proyectiles, la solución final fue almacenarlos en el pais francés en un almacén en Vimy donde en 2001 sufrió un accidente que casi acaba en tragedia, por lo que se ha inicio un plan de desmantelamiento que acabaría en 2016. Las bombas caídas en Bélgica, ya son desmanteladas desde 1999. Aun hoy en dia de vez en cuando algún agricultor encuentra un proyectil. A continuación os dejo un cuadro con todos los gases usados en la guerra

A=Aliados, C=Potencias centrales
NombrePrimer usoTipoUsado por
Cloro1915Irritante/PulmonesAmbos
Fosgeno1915Irritante/Membranas mucosas y piel, corrosivo, tóxicoAmbos
Cloroformiato de clorometilo1915Irritante/Ojos, piel, pulmonesAmbos
Difosgeno (Cloroformiato de triclorometilo)1916Irritante severo, causa quemadurasAmbos
Cloropicrina1916Irritante, lacrimógeno, tóxicoAmbos
Cloruro estánnico (Tetracloruro de estaño)1916Irritante severo, causa quemadurasA
a-clorotolueno (Cloruro de bencilo)1917Irritante, lacrimógenoC
Éter bis (clorometílico) (éter diclorometílico)1918Irritante, puede nublar la visiónC
Difenilcloroarsina1917Irritante/EstornutatorioC
Etildicloroarsina1918VesicanteC
N-Etilcarbazol1918IrritanteC
Bromuro de bencilo1915LacrimógenoC
Bromuro de xililo1914Lacrimógeno, tóxicoAmbos
Clorosulfonato de metilo1915C
Iodoacetato de etilo1916LacrimógenoA
Bromoacetona1916Lacrimógeno, irritanteAmbos
Bromometil etil cetona1916Irritante/Piel, ojosC
Acroleína1916Lagrimógeno, tóxicoA
Ácido hidrociánico (ácido prúsico)1916ParalizanteA
Sulfuro de hidrógeno(hidrógeno sulfurado)1916Irritante, tóxicoA
Gas mostaza (sulfuro de bis(2-cloroetilo))1917VesicanteAmbos


Aun asi, se siguió usando durante diferentes conflictos bélicos del periodo de entre guerras, especialmente los coloniales, como paso en 1920 con los británicos contra los iraquies usando gas mostaza, España en el Rif, Italia uso mostaza en Libia en 1930 y en su invasión de Etiopía en 1935 y 1936, Japón en China en 1941. También en conflictos civiles como en Rusia en 1919, donde los británicos usaron adamsita contra los revolucionarios.


El uso de las armas químicas esta prohibido desde 1925 en el Protocolo de Ginebra, donde los participantes de la I Guerra Mundial lo ratificaron 5 años después, aunque Estados Unidos lo hizo en 1970. El uso del gas mostaza fue masivo en la guerra Iraq-Iran, donde los iraquies causaron 20.000 muertos y 80.000 heridos, un cuarto de las bajas de la guerra de la que tratamos. Los británicos acumularon gas mostaza durante los años 30, y esperaban usarlo durante la invasión de Inglaterra, pero no se hizo. A pesar de todo, no deja de ser llamativo que aunque la Alemania Nazi uso el gas para usarlo en el holocausto, nunca lo uso en el campo de batalla, muy al contrario de lo que quería ese gran demócrata como era Churchill.

Un soldado aleman herido por gas fue Adolf Hitler

Aunque se han utilizado las armas químicas varias veces desde el fin de la Gran Guerra, nunca se ha hecho tanto uso como durante la contienda bélica de la que hablamos

Otto Dix: alsalto aleman con gas
¡Gas! ¡GAS! ¡Rápido, muchachos! - Un éxtasis de gente tanteando,
Poniéndose los toscos cascos justo a tiempo;
Pero todavía hay alguien gritando y tropezando,
Y revolviéndose como un hombre en llamas o en cieno...
Turbiamente, a través de los cristales empañados y la luz verde espesada,
Como en un mar verde, le vi ahogándose.
En todos mis sueños, ante mi impotente mirada,
Se hunde ante mí, atragantándose, asfixiándose, ahogándose.
(Wilfred Owen, "Dulce Et Decorum Est", 1917)

Como siempre os dejo con las entradas anteriores


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